Durante una reunión destinada a analizar la problemática de la erosión costera, el intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, presenció la charla del experto en Geología de Costas e investigador del Conicet, Federico Isla, quien explicó detalladamente cómo es la delicada situación en el frente costero local ante el avance del mar.
Tras la exposición del científico, el jefe comunal planteó la necesidad de abordar la situación de Claromecó desde una mirada integral, que no se limite solamente a la pérdida de arena y al avance del mar. No obstante dijo que aplicarán las recomendaciones dadas por Isla.
En su exposición, Garate sostuvo que el distrito atraviesa un momento complejo y destacó la importancia del asesoramiento científico para definir las medidas que deberán tomarse en la costa. En ese sentido, valoró especialmente el aporte de Federico Isla, con quien el municipio viene trabajando para analizar alternativas frente a los daños registrados durante los últimos temporales en el frente costero de Dunamar.
El intendente señaló que algunas de las recomendaciones realizadas por los especialistas deberán ser consideradas de manera urgente y diferenció esas acciones inmediatas de la necesidad de avanzar en políticas de planificación a largo plazo.
Decisiones tomadas durante años
Uno de los puntos centrales de su exposición estuvo relacionado con las decisiones que se fueron tomando durante el crecimiento de Claromecó.
Garate sostuvo que durante años se registró un importante crecimiento de la localidad, con la construcción de numerosas viviendas, pero que ese desarrollo no siempre estuvo acompañado por una planificación integral.
“Cuando en Claromecó se construían 400 casas por año, por un lado estábamos contentos porque había una nueva casa, pero se construía como cada uno quería”, señaló.
En ese sentido, consideró necesario revisar cómo se desarrolló urbanísticamente la localidad y qué consecuencias tuvieron determinadas decisiones sobre el comportamiento del agua y de la arena.
También hizo referencia a sectores donde históricamente existían espacios destinados al escurrimiento natural del agua y que, con el crecimiento urbano, fueron modificándose.
“¿Cómo no vamos a tener problemas en los lugares donde iba el agua?”, planteó.
Para el intendente, esa situación obliga a pensar no solamente en cómo responder ante cada temporal, sino también en cómo evitar que las decisiones futuras profundicen los problemas existentes.

Erosión del mar y desde tierra
Otro de los conceptos que Garate destacó fue la necesidad de ampliar la mirada sobre la erosión.
Explicó que habitualmente la discusión se concentra en la acción del mar sobre la playa, pero que también debe analizarse el comportamiento del agua que llega desde sectores más altos de la localidad.
“Todos miramos la erosión que viene del mar y no miramos la que viene de arriba”, sostuvo.
Según planteó, el escurrimiento de agua desde la zona urbana también puede tener consecuencias sobre el sistema costero y debe ser incorporado al análisis general.
En ese marco, mencionó los trabajos que se están realizando sobre los desagües, entre ellos intervenciones en calle 32 para intentar mejorar el escurrimiento del agua proveniente de otros sectores.
Sin embargo, sostuvo que muchas de esas obras deberían haber sido realizadas progresivamente durante el crecimiento de la localidad y no aparecer solamente como respuesta ante una situación de emergencia.
La costanera y su impacto en la playa
Garate también se refirió a la construcción de la costanera y reconoció que, si bien representa un beneficio para quienes circulan por ese sector, es necesario analizar técnicamente el posible impacto que esa infraestructura puede generar sobre la playa.
“Yo no soy técnico, no me voy a meter en las cuestiones técnicas, pero evidentemente eso ha generado algún impacto sobre la playa”, expresó.
En ese punto remarcó que no se trata solamente de analizar una obra determinada, sino de estudiar el conjunto de intervenciones realizadas sobre la costa y sus efectos acumulativos.
También rechazó la idea de atribuir toda la responsabilidad a una sola gestión.
“Hace dos años y medio que soy intendente, no soy ajeno”, afirmó, aunque al mismo tiempo sostuvo que muchos de los problemas actuales son consecuencia de decisiones tomadas durante períodos anteriores.

Un modelo de desarrollo
Uno de los planteos más importantes de la exposición fue la necesidad de discutir un modelo de desarrollo para Claromecó y, en general, para las localidades costeras del distrito.
Garate consideró que la discusión no debería limitarse a la erosión, la playa o la temporada de verano, sino que debería incluir cuestiones vinculadas con el crecimiento urbano, la zonificación, los loteos, las construcciones, los desagües, los paradores y la infraestructura.
“Hay que sentarse a hablar no solamente de la cuestión de la costa, de la playa y del turismo, sino de conceptualizar un modelo de desarrollo de la localidad”, afirmó.
En esa línea, planteó la necesidad de avanzar en una planificación que permita establecer hacia dónde puede crecer Claromecó y bajo qué condiciones.
También mencionó la situación de loteos ubicados en áreas que, según explicó, originalmente tendrían otros usos dentro de la planificación territorial.
“Tenemos que pensar en un modelo de desarrollo de la localidad”, insistió.
Zonificación y nuevas reglas
Garate planteó además la necesidad de discutir una nueva zonificación para Claromecó.
El objetivo, según explicó, sería establecer reglas más claras para determinar dónde se puede construir, qué tipo de desarrollo puede realizarse en cada sector y cuáles deberían ser las condiciones para nuevas urbanizaciones.
En ese sentido, sostuvo que las futuras decisiones deben contemplar tanto las necesidades de crecimiento de la localidad como las características ambientales y naturales del lugar.
La discusión, según su planteo, debería involucrar al municipio, organismos provinciales, especialistas, instituciones y vecinos.
El futuro de los paradores
Otro de los temas abordados durante la reunión fue la situación de los paradores de playa.
Garate consideró que también es necesario discutir qué tipo de estructuras deberían instalarse en la costa y bajo qué condiciones.
“Discutamos qué tipo de paradores, si son móviles o no son móviles. Discutamos las distancias, qué lugar”, señaló.
Al mismo tiempo, defendió la necesidad de preservar la infraestructura existente cuando sea posible y evitar tomar decisiones apresuradas que impliquen eliminar elementos que forman parte de la actividad turística y de la historia de la localidad.
El intendente planteó que incluso podría establecerse una nueva normativa específica para los paradores, que permita ordenar su ubicación y características teniendo en cuenta la dinámica de la costa.
Lo urgente y el largo plazo
Garate diferenció dos niveles de trabajo. Por un lado, señaló que existen problemas que requieren respuestas inmediatas, particularmente en los sectores donde la erosión dejó expuestas piedras y produjo daños sobre la infraestructura costera.
En ese sentido, indicó que el municipio analiza aplicar algunas de las recomendaciones realizadas por los especialistas y que se encuentra trabajando junto a otros organismos para determinar qué intervenciones pueden realizarse.
Por otro lado, sostuvo que las medidas de emergencia no pueden reemplazar una planificación de largo plazo.
“Estamos ante un momento dificilísimo”, reconoció.
Y agregó que las decisiones que se tomen ahora deberían servir también para evitar que dentro de algunos años se repitan los mismos problemas.
El intendente también señaló que la problemática no afecta exclusivamente a Claromecó y que mantiene conversaciones con intendentes de otras localidades costeras para intercambiar información y analizar posibles respuestas.
La reciente sudestada afectó distintos sectores del litoral bonaerense y produjo daños en localidades como Reta y Claromecó. En Reta, por ejemplo, el avance del mar dañó parte del túnel submedanal y su compuerta, mientras que en Claromecó se registró una importante pérdida de arena y daños en infraestructura costera.
En paralelo, representantes de localidades costeras de la región vienen impulsando espacios de trabajo conjunto para abordar la erosión desde una perspectiva regional.
Garate sostuvo que las inversiones necesarias para afrontar estos problemas son importantes y que, por ese motivo, también resulta necesario trabajar con la Provincia y otros organismos.





