La Copa del Mundo 2026 vivió una intensa jornada de dieciseisavos de final, con partidos cargados de dramatismo, definiciones apasionantes y dos series de penales. Brasil, Paraguay y Marruecos consiguieron el pasaje a los octavos de final, mientras que Japón, Alemania y Países Bajos quedaron eliminados.
Brasil reaccionó a tiempo y dejó en el camino a Japón
La selección brasileña sufrió más de la cuenta para superar a Japón. El conjunto asiático sorprendió al ponerse en ventaja con un gol de Kaishu Sano, pero la “Canarinha” reaccionó en el complemento gracias al empate de Casemiro.
Cuando todo indicaba que el encuentro se definiría en el alargue, Gabriel Martinelli apareció en tiempo de descuento para marcar el 2-1 definitivo y sellar la clasificación de Brasil a los octavos de final.
Paraguay dio el gran golpe y eliminó a Alemania
Uno de los resultados más impactantes de la jornada fue la clasificación de Paraguay. El conjunto guaraní igualó 1-1 con Alemania tras los 120 minutos de juego y terminó imponiéndose en la definición por penales.
Julio Enciso había adelantado a Paraguay, mientras que Kai Havertz empató para los alemanes. Desde los doce pasos, el arquero paraguayo fue determinante y permitió que su selección lograra una clasificación histórica, dejando en el camino a una de las potencias del fútbol mundial.
Marruecos eliminó a Países Bajos desde los doce pasos
El último encuentro de la jornada también tuvo un desenlace apasionante. Países Bajos abrió el marcador a través de Cody Gakpo, pero Marruecos encontró la igualdad en el tramo final del partido y llevó la definición al tiempo suplementario.
Tras mantenerse el empate durante los 120 minutos, la clasificación se resolvió en los penales, donde el seleccionado marroquí fue más efectivo y consiguió el pase a los octavos de final, dejando eliminada a la selección neerlandesa.
Con estos resultados, Brasil, Paraguay y Marruecos se sumaron a los equipos que continúan en carrera por el título en un Mundial que ya comenzó a ofrecer grandes sorpresas y promete mantener la emoción en la fase decisiva.






