La inspectora jefa distrital de Educación, Angélica Galván, se refirió a las amenazas por ataques a estudiantes que afectaron a instituciones educativas del distrito y explicó cómo se viene trabajando de manera articulada con el Municipio, fuerzas de seguridad y otros organismos para dar respuesta a la situación.


En Cosas que pasan, señaló que “desde Educación ya contábamos con la actualización de la guía de orientación para la intervención de situaciones conflictivas, pero además se enviaron otros protocolos porque esto no es algo habitual”. En ese sentido, remarcó que se trata de un fenómeno que “ocurrió en toda la provincia y en el país”, lo que generó “temor y conmoción” en la comunidad educativa.
Galván destacó el trabajo conjunto con distintas áreas: “Teníamos en claro que había que actuar de manera articulada con seguridad, con el Municipio, con Juventud y con el Servicio Local y Zonal. También fue muy importante el acompañamiento de los inspectores, que recorrieron las instituciones llevando tranquilidad”.
En relación al impacto, indicó que el viernes se registró una menor asistencia: “Hubo menos presencialidad y, en algunos horarios señalados en las amenazas, muchas familias fueron a retirar a los chicos”. Sin embargo, aclaró que la situación mejoró notablemente: “Hoy, por ejemplo, estuve en el ingreso de la escuela técnica desde las 7 de la mañana y la asistencia fue muy diferente, mucho más normalizada”.
Sobre las amenazas fue contundente al sostener que “ninguna puede tomarse como una broma. Configuran un delito penal, por lo tanto deben ser tratadas con la seriedad correspondiente”. En ese marco, confirmó que “cada una de las amenazas generó una causa judicial” y que además hay una investigación en el área de delitos cibernéticos por el origen de los mensajes.
Respecto a los establecimientos afectados, precisó que fueron tres: la Escuela Técnica, la Secundaria N°6 y una posible referencia a la Media N°2, aunque este último caso se encuentra bajo análisis por tratarse de un mensaje viral que circuló a nivel provincial.
En paralelo se comenzarán a reforzar acciones preventivas: “Se está trabajando con Juventud y con un organismo educativo para dar charlas sobre el uso responsable de las tecnologías. Este es un punto de inflexión que marca la importancia de la prevención y del cuidado en redes sociales”.
Consultada sobre los protocolos, aclaró que no se realizan requisas: “Eso sería una vulneración de derechos. En caso de una situación concreta, se actúa de otra manera, pero la escuela es un espacio que debe ser de paz y de palabra”.
Hizo hincapié finalmente en el rol de las familias: “Es fundamental que hablen con los chicos, que sepan qué hacen con el celular y que estén presentes. Nosotros acompañamos desde las instituciones, pero este trabajo es conjunto. Las familias pueden acercarse a las escuelas para dialogar y plantear sus inquietudes”.
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