La entrevista de Andrés Mazzitelli: RUMOR DE JAIRO

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A pocas horas del show por streaming RUMOR DE NIDO con que cerrará el año, el gran artista, gentil como siempre, se prestó a esta entrevista.

¿Cómo estás?

J: Bien, muy descansadito, muy tranquilo, haciendo cruces de sal para que no llueva! (risas)
(El show de hoy se montará al aire libre en el patio de su propia casa)

¿Te sentís mejor que en el anterior streaming?

J: Mirá, yo me siento nervioso, un poco angustiado, no sé, ansiedad debe ser, antes de cualquier actuación. Sea streaming o sea teatro, es algo innato eso. Me parece que es algo inevitable, ya he intentado muchas cosas y no lo he podido erradicar.

El streaming anterior tuvo algo como de tour de force ¿verdad?

J: Si, hubo un poco de eso. Estuve practicando mucho antes, incluso con un pedal MIDI que me dejó un amigo, y me llamó mucho la atención cómo sonaban las canciones con ese sistema. Tuve que practicar mucho, sobre todo las canciones que yo no compuse. Y sacarles el mayor jugo posible. Cuando es una versión tan minimalista, depende mucho de la interpretación, cada cosita que hagas cuenta mucho. Fue un trabajo muy bonito que por suerte salió bien. Hoy tengo el respaldo de 3 músicos, va a ser distinto, aparte es en el patio, yo creo que va a ser un poquito más suelto, más casero, más de entre casa. A lo mejor se me va a notar más tranquilo y predispuesto a jugar, no tan preocupado por todo como en el anterior.

Termina un año difícil para todos, pero para Jairo termina con streaming y disco nuevo. ¿Cómo se siente en retrospectiva este Diciembre?

J: Termina mejor de lo que empezó, porque empezó con un interrogante muy grande. Yo creo desde que se impuso la cuarentena todos pensamos que iba a durar un determinado tiempo y se iba a volver a la normalidad. Sin embargo se prolongó demasiado tiempo y eso fue un golpe muy fuerte, a mí me golpeó muy fuerte. Y cada mes que pasaba me golpeaba más fuerte todavía. Porque yo había planificado este año muy bien, tenía todo prolijamente pensado, la grabación del disco, la gira, tenía 3 salidas al extranjero también. Fue una experiencia dolorosa porque estás dejando pasar un tiempo precioso.

Tu nuevo disco se llama 50 ANIVERSARIO. ¿Cómo lograste sintetizar 50 años en 10 canciones?

J: En realidad 20 canciones, porque son 2 volúmenes. La verdad es que está hecho así por la pandemia, que nos interrumpió cuando estábamos en mitad de la grabación. Ya está hecha una parte del Segundo Volumen, pero hace hace dos meses y medio decidimos partirlo en dos al trabajo, editar un primer volumen y luego un segundo volumen. El Primer Volumen ya estaba muy trabajado, elaborado por Lito Vitale que es el productor, ya había hecho pre-mezclas que se asemejaban mucho a la mezcla final, ya habían cantado una cantidad de artistas.

(Abel Pintos, Eruca Sativa, Luciano Pereyra, Juan Carlos Baglietto, Leon Gieco, Marcela Morello, Elena Roger, Pedro Aznar, Raly Barrionuevo, Víctor Heredia, Lisandro Aristimuño, Nahuel Penisi y los hijos de Jairo: Lucía González, Iván González, Marito González y Yaco González.)

Es una verdadera constelación de artistas. La cream de la cream de la Música Popular Argentina actual.

J: Y en el Segundo están otros artistas. Está Vicentico, Sandra Mihanovich, Peteco Caravajal, gente de distintos estilos, de procedencia diferente en cuanto al estilo musical. Pero en realidad, todos queremos lo mismo, todos queremos hacer buena música, buenas canciones. Y sobre todo ha sido para mí una muestra de afecto, de cariño muy grande la que he recibido de todos ellos, las grabaciones han sido como fiestas, un clima de alegría maravilloso.

Elegiste los intérpretes para las canciones, o los intérpretes eligieron las canciones?

J: Elegimos nosotros salvo en un caso, que fue el de Luciano Pereyra. Él me llamó y me dijo que quería cantar “Caballo Loco” y la razón que dio fue una razón de peso, una razón sentimental. Me dijo “Es la canción de mi Madre. Es SU canción.”

Es la canción del disco de los perdedores, con Salzano.

J: Claro, la hicimos con ese espíritu con Daniel Salzano. Nos pusimos a hacer canciones de losers, perdedores, temas como “La Balacera”, pero justo yo viajé a Argentina y me produjo un disco Pedro Aznar y él me dijo “Vamos a hacer “Caballo Loco””, así que la canción se escapó del otro disco y se integró al disco “Cielos”. La grabamos en condiciones ideales, Pedro en una habitación con el contrabajo, yo en otra habitación y (Raúl) Barbosa en el living con el acordeón, todo en la casa de Pedro. Y así como lo tocamos, así quedó. Pero la nueva versión es muy distinta, es una bachata, con un respetadísimo ritmo de bachata. En “Milonga del trovador” está Abel Pintos y Eruca Sativa, el arreglo de la canción lo hicieron Brenda y Lula de Eruca Sativa, suena tremendo, dándole un carácter distinto, muy diferente. Yo la vengo escuchando bastante. Yo escucho mucho mis trabajos cuando los estoy haciendo , cuando los acabo de terminar, y después no los escucho más.

Qué interesante que hayas rescatado canciones de tu primera época, como “Por si tu quieres saber”

J: Ahí ocurrió al revés. “Por si tu quieres saber” fue mi primer éxito en España, un éxito tremendo. Y la llamé a Marcela Morello para hacerla. Se tuvo que adaptar ella a la tonalidad de la canción, es decir, bajar a mi tono. Y se adaptó de maravillas a la tonalidad que no le quedaba demasiado cómoda, la cantó con esa gracia que ella tiene,es una cosa también minimalista, acompañada por un cuatro (Instrumento semejante al ukelele), la elegí a ella para cantar esa canción porque yo la asocio a ella con España, ha actuado mucho en España.

Hay dos discos tuyos muy recientes que creo no han sido descubiertos en toda su magnitud todavía por el público: “Jazziro” y “Propio y Ajeno”. Cómo fue trabajar con un pianista francés canciones tan nuestras como “Alfonsina y el Mar”, “Nada”…

J: … “Balderrama”. Baptiste Trotignon, así se llama el pianista, es considerado hace unos años la gran aparición del mundo del Jazz en Europa, la gran revelación. Es un solista, un gran artista, tuvimos que hacer un esfuerzo para conseguir la posibilidad de tocar. Fue una experiencia maravillosa porque fue grabado en un estudio donde solo se graba jazz, está pensado para eso, está él (el pianista) en el centro y alrededor hay casetas, boxes, para la batería, el bajo, y lo grabamos todo en vivo, con Minino Garay (percusión) y Tero Busquini (contrabajo), son músicos cordobeses, argentinos que hace muchos años están allá.

Viviste 16 años en Francia y “Jazziro” …es tu álbum N.º 16 en Francia.

J: Es un lujo ese disco, las canciones que tiene. Clásicos. En Argentina no salió nunca. Es un problema de derechos. El mundo del jazz es muy especial.

En la lista de Spotify tus canciones más escuchadas son “Amigos míos, me enamoré”, “Morir Enamorado” y “Nuestro amor será un himno”

J: Esa la voy a cantar esta noche, una versión chiquita, con mi guitarra, con mi hijo. Vamos a hacer un dúo de esos de los años 60. En su momento, de “Nuestro amor será un himno” en Francia se vendieron 3 millones de discos, tuvo un éxito descomunal, fue la canción del año.

Hay una canción que no aparece casi nunca en tus repertorios y es muy recordada: “Es la nostalgia”

J: También va a estar en el streaming de esta noche. Y en el Segundo Volumen, junto con “La balacera”. Imaginate que cantada por Vicentico va a ser tremenda.

Has encontrado con quién componer desde que no está Daniel Salzano?

J: No, ni siquiera he intentado, porque ya teníamos varias canciones compuestas con él y tenía sobre todo unos 10 textos de Daniel a los que todavía no les había puesto música. Así que eso me dio bastante materia para trabajar. Y ahora tengo como 16-17 canciones nuevas que podrían integrar un disco nuevo más tarde, el año que viene o el 2022 si todavía seguimos con ésto. No buscaría componer con alguien como con él, porque ese tipo de sociedades nacen de una forma muy natural, no se pueden forzar. Con Daniel nos conocimos, hicimos amistad y empezamos a escribir canciones. Yo lo conocía mucho como poeta, lo admiraba mucho, le tenía mucho cariño, como poeta me parecía-me parece- un poeta maravilloso, y un día me escribió una carta y me mandó un par de poemas, o creo que eran más letras. No nos conocíamos personalmente. Y me preguntó “Vos creés que estas letras podrían ser canciones?”, era mediados de los 80, él vivía en Madrid y yo vivía en París. Y nunca nos encontramos para componer canciones, nunca corregimos casi nada, al principio fue recibir sus letras, siempre originales en el contenido, en la idea, en el tema y en el lenguaje también, porque Daniel era un tipo de una gran originalidad escribiendo. Yo recibía las letras y lo que hacía a veces es agarrar una palabra o una frase y cambiarla de lugar, repetirla, en fin, ese tipo de cosas, hacer una construcción diferente. Siempre le preguntaban cómo era hacer canciones conmigo y él decía “Yo le mando las letras…y él me las devuelve cambiadas!”

Como Elton John y Bernie Taupin que escribieron sin verse.

J: Claro, no nos veíamos. Es más, cuando nos veíamos era por vacaciones, como él vivía en Madrid, en verano, como mi mujer es madrileña (Teresa Saiz de los Terreros, 48 años de casados) nos íbamos toda la familia a pasar el verano a Madrid, teníamos una casa en las afueras. Y ahí nos veíamos muchísimo, salíamos a comer, iba a la casa de él, o acá cuando ya vivíamos en Argentina los dos nos encontrábamos cuando yo iba a Córdoba, nos juntábamos, hablábamos muchísimo, pero hablábamos de cualquier cosa menos de canciones. Pero estaba esa comunión, esa facilidad, ya habíamos adquirido una cierta gimnasia y las cosas surgían con mucha fluidez.

¿Cómo se siente que tanta gente te quiera?¿ Cómo manejás todo ese amor? ¿O es algo con lo que tenés que lidiar?

J: No…no…(risas) ¿Quién no quiere que lo quieran? Que venga acá y me lo diga. Quién va a ser tan hipócrita o huraño? Mirá que yo soy huraño, pero soy casi un anacoreta, un anacoreta aburguesado, porque estoy acá en mi casa, tengo todo lo que me gusta. Pero por supuesto que es un placer que te quieran. Aparte, no es que solo te quieran, sino que te lo dicen además, qué se yo, se baja un tipo de un coche o un colectivo y te lo dice, cuando vas cruzando la calle, es algo maravilloso. Ya ni te cuento en los teatros, pero me refiero a los saludos sorprendentes, los espontáneos en la calle, los mensajes que recibo también,cada cosa que haga. Es maravilloso Yo la verdad me siento muy protegido, muy arropado y eso te renueva el entusiasmo, es así. Es muy importante el público para mí.

Pudiste superar ese silencio después de cada tema en los streaming?

J: Ufff…Con sufrimiento! Al principio era “¿Qué estoy haciendo?”. No te das cuenta a quién va destinado, quién lo escucha, porque además es muy diverso, porque vos cantás en un teatro y la gente está instalada en la butaca mirando fijo el escenario, está escuchando lo que estás haciendo. Acá no, acá la gente está sentada en una cocina, viendo un televisor enchufado en una computadora, o en una computadora propiamente dicha, un tipo solo que está en un lugar con el teléfono, mirando con los auriculares…

Cuánto de la energía del escenario depende de la energía de abajo…

J: Por supuesto, no lo podés disociar. Es exactamente eso. Tiene esos dos componentes: lo que pasa arriba del escenario y lo que puede pasar abajo. Esa asociación no se puede de ninguna manera ignorar.

Conociéndote, no se si estarás entre los que seguirán usando streaming cuando todo se normalice.

J: No lo se, lo importante es que está, a lo mejor toma un camino diferente, te ofrece cosas distintas. La cabeza maquina todo el tiempo y los artistas tenemos la obligación de transformar un poco la realidad. A lo mejor ésto permite eso justamente, no? A través de eso a lo mejor te da más posibilidades de hacerlo. Como que la gente espere una cosa y reciba otra, tal vez sea algo que se va transformando y se va usando de vez en cuando con gusto y disfrutando de eso. No es comparable con las actuaciones en vivo. No se puede comparar. Es como comparar a Messi con Maradona, no tienen nada que ver. Estás cantando, hay un público, eso lo tienen en común. A partir de ahí…TODO ES DISTINTO. Para éste streaming por ejemplo con Matías Martino, que es un pianista…impresionante, en el otro streaming me acompañó con una grabación en “Naranjo en Flor” y la “Milonga del Trovador”, y a mí me largaban el audio y yo no lo veía, fue muy difícil. Esta vez él va a estar al lado mío. Y cómo toca Matías, re significa cada uno de los temas, les da una dimensión a canciones como “Hoy dejo la ciudad” que para los seguidores, es una canción que tiene una importancia muy grande, porque es de un momento muy importante de mi carrera y estaba en un disco muy importante donde había muchos hits que a lo mejor la aplastaban, o la mantenían un poco a la sombra, y esta vez la he cantado y he tenido nuevas sensaciones, que ojalá las tenga esta noche. Así, no pido nada más. Esas senciones y que se pueda trasladar a la gente. También voy a hacer un pequeño homenaje a Atahualpa Yupanqui con un guitarrista salteño que se llama Sebastián Castro, voy a contar una pequeña anécdota dramática y divertida y a acantar dos canciones que para mí son dentro del repertorio de la Música Argentina, canciones que cualquier intérprete, cante el estilo que cante, las tiene que hacer algún día. Y son “El Árbol que tú Olvidaste” de Yupanqui y la “Canción de las Simples Cosas” de Tejada Gómez e Isella.
Son canciones casi perfectas. Debería ser una obligación. Si querés cantar en un escenario, antes un examen con esas dos canciones.

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