Así luce en la actualidad una zona forestada próxima al frente costero de Marisol
En Cosas que pasan, la bióloga dorreguense Alejandra Yezzi, que es investigadora especializada en ecosistemas costeros, se refirió a la importancia de preservar el equilibrio natural en el frente costero de Marisol, en medio de un debate reciente sobre la limitación de plantaciones en la zona.
“La diferencia clave es entre especies nativas y exóticas”, explicó Yezzi. “El pastizal pampeano costero es el ecosistema propio de nuestra región, con plantas adaptadas a condiciones como el suelo arenoso, el viento, la escasez de agua y el movimiento constante de la arena”. En ese sentido, remarcó que este tipo de ambiente se caracteriza por la ausencia de árboles, ya que estos fueron introducidos por el ser humano.
La especialista advirtió que la forestación con especies exóticas —como pinos, acacias o tamariscos— puede generar consecuencias negativas. “Estas especies pueden volverse invasoras si se dan ciertas condiciones, lo que llamamos ‘ventanas de oportunidad’. Un ejemplo claro es el fuego: tras un incendio, las especies exóticas se ven favorecidas y pueden expandirse rápidamente, desplazando a la vegetación nativa”, detalló.
Según indicó, este proceso puede derivar en la formación de monocultivos, especialmente de acacias, donde desaparecen las especies propias del lugar. “A largo plazo, esto implica una pérdida significativa de biodiversidad y una transformación del ecosistema costero”, agregó.

En la actualidad, el frente costero de Marisol se mantiene en un estado de conservación destacado, lo que ha generado una fuerte conciencia en la comunidad local. “Hoy hay un trabajo conjunto entre instituciones, profesionales y el municipio para sostener estas condiciones”, señaló Yezzi, quien además forma parte del equipo que elabora el plan de manejo junto a la Universidad Nacional del Sur.
Este plan, que abarca el área comprendida entre el río Quequén Salado y el límite con el partido de Tres Arroyos, se encuentra en su etapa final. “La idea es que sea una herramienta de gestión que permita cuidar y potenciar el recurso natural sin degradarlo”, explicó.
Finalmente,la bióloga subrayó que las forestaciones, la urbanización y la contaminación son las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial. “La costa bonaerense no está exenta de esta situación. Por eso es fundamental acercar la ciencia a la comunidad, para que se entienda que estos conocimientos pueden aplicarse directamente en la toma de decisiones”, concluyó.






