En Cosas que pasan el coordinador municipal del Centro de Disposición Final de los Residuos, Carlos Masciarelli, brindó detalles sobre la ampliación de la denuncia penal tras los reiterados incendios que han afectado al predio y la ciudad. Masciarelli, quien asumió su cargo recientemente para enfrentar el descontrol generado por el fuego y el humo, reveló que cuentan con evidencia fílmica contundente que apunta a la intencionalidad de los siniestros.
Cámaras y sospechosos
El hecho más reciente que motivó la intervención de la Justicia ocurrió un domingo entre las 12:30 y las 13:30. Según explicó el funcionario, mediante un seguimiento coordinado con la Secretaría de Seguridad, se detectó a un grupo de personas ingresando por un sector lateral del predio. “Se ve personas que salen justamente de ese mismo lugar… se inicia el fuego automático”, afirmó Masciarelli, destacando que las imágenes ya fueron entregadas en soporte digital a la Fiscalía 13 a través de la Patrulla Rural.
Para lograr este registro, el municipio instaló cámaras en puntos estratégicos dentro del basural y utilizó dispositivos ubicados en sectores aledaños como el barrio de Los Ranchos, Monteagudo y Aníbal Ponce. Estas medidas de vigilancia buscan no solo identificar a quienes provocan incendios, sino también controlar a los ciudadanos que arrojan residuos en lugares indebidos por comodidad.
Coincidencias
Uno de los puntos más llamativos del testimonio de Masciarelli es su sospecha personal sobre la elección de los días para iniciar los focos ígneos. El coordinador señaló que los incendios suelen ocurrir en fechas donde el personal municipal está abocado a eventos masivos, como la Fiesta del Trigo o el concurso de la Corvina Negra. “Llama la atención justo el día clave… cuando la mayoría del personal municipal estaba abocado en otro lugar”, expresó, sugiriendo un patrón deliberado para aprovechar la distracción operativa.
El operativo de extinción y la nueva gestión
Masciarelli detalló que el combate del fuego en estos sectores es complejo y no se soluciona únicamente con agua. Si bien los bomberos intervienen para enfriar la zona, el fuego en el basural se apaga definitivamente ahogándolo con tierra mediante el uso de palas cargadoras. Posteriormente, se continúa vertiendo agua sobre la capa de tierra para evitar que el calor remanente en las capas inferiores vuelva a encender los residuos.
Bajo las órdenes del intendente Pablo Garate de aplicar “mano dura” en el predio, Masciarelli contó que se implementaron cambios estructurales como por ejemplo
Control de acceso: Ahora existe personal permanente en la entrada y en el fondo del predio para guiar a los usuarios y asegurar que depositen la basura en el lugar correcto.
Reordenamiento de cavas: Se está trabajando en el sellado de cavas alternativas para centralizar el vertido y facilitar el control.
Vigilancia constante: La instalación de cámaras responde a la necesidad de monitorear a quienes no respetan las pautas de convivencia, evitando que tiren desechos en cualquier sector por evitar recorrer unos pocos metros adicionales.






